jueves, 29 de junio de 2017

¿Sabes qué es la viscoelástica?

Ha ido entrando poco a poco en nuestros hogares y ha pasado a formar parte de nuestras vidas sin darnos cuenta. La viscoelástica es un material muy común en nuestro descanso, pues seguramente muchos de vosotros tendréis colchones o almohadas compuestas con ella. ¿Pero sabíais que también es un material muy presente en sectores tan dispares como el del automóvil, el del deporte o el del mobiliario?


Hoy te vamos a contar un poco más acerca de este revolucionario material que desde que entró en nuestros hogares nos hace la vida más cómoda y confortable.

El material viscoelástico fue desarrollado por la NASA a mediados de los años 60 con unas propiedades únicas e innovadoras para aliviar la presión del cuerpo producida en los astronautas a causa de los despegues de las naves espaciales. Sin embargo, no fue hasta la década de 1990 cuando los investigadores lo empezaron a incorporar al uso doméstico y a comercializarlo.


 Este material ha sido una revolución ya que no ejerce ningún tipo de presión sobre el cuerpo y por su adaptabilidad es óptimo para el descanso, produciendo una sensación de bienestar y confort que ningún otro material ha sido capaz de conseguir hasta el momento.

Por ello, la viscoelástica es muy demandada en el sector sanitario, esto es debido a que alivia los puntos de presión en el cuerpo y por ello tiene un efecto curativo en las zonas delicadas de los pacientes. De hecho, muchas camas geriátricas y colchones sanitarios están compuestos por este material. Por no hablar de las diferentes prótesis médicas fabricadas con viscoelástica para la perfecta adaptación al cuerpo del paciente.

El uso del material viscoelástico en el sector del descanso está cada vez más arraigado debido a que las prestaciones que ofrece son actualmente las más recomendadas para un descanso saludable: Firmeza media combinada con adaptabilidad.

Hay dos tipos de material viscoelástico y es importante distinguirlos si estamos valorando el adquirir un equipo de descanso:

  •  El viscoelástico espumado es el que comúnmente se denomina "de poro abierto" o de "célula abierta", que favorece la entrada y salida de aire de manera más rápida. Para la fabricación del espumado se vierte el viscoelástico en una superficie abierta y se le añade un producto químico que, al reaccionar con el aire, crece sin limitaciones. Tras este proceso, el bloque viscoelástico se corta en la medida deseada. 



  • El viscoelástico moldeado, el proceso de fabricación se distingue del espumado en que la reacción química entre los distintos elementos se realiza en un molde cerrado. El resultado es un material de poro abierto pero más pequeño donde la circulación del aire es más lenta y la sensación viscoelástica es mayor pero tiene la desventaja de que la transpiracion es menor porque además al entrar en contacto con las paredes del molde se crea una capa de material más cerrado.




La ventilación de este tipo de material es muy ventajosa, puesto que no necesita una transpiración especial como la que precisan otros tipos de colchón (como los de látex natural), el viscoelástico, al ser un material sintético y poroso, transpira por sí mismo.

Otro aspecto a tomar en cuenta es la calidad de las espumas que se usan en combinación con el viscoelástico para crear un colchón, ya que un colchón no se puede hacer con bloque únicamente de viscoelástica.
No es lo mismo una espuma denominada sólo como viscoelástica que una que garantiza ser HR o Alta Resiliencia, que es la capacidad que tiene la viscoelástica de recuperar su forma original. Esto significa que una espuma HR ha sido sometida a una prueba de fatiga dinámica, en la que se estresa el material para garantizar su resistencia.


 La densidad del material viscoelástico se mide en la cantidad de material que contiene por cada metro cúbico (Kg/m3), así que cuanta mayor densidad, mayor grado de adaptabilidad y mayor "sensación" de viscoelástica.

Sin embargo, hay quien se decanta por una adaptabilidad media y opta por una densidad media. Hay que tener en cuenta que cada uno de nosotros tenemos unas necesidades y unas preferencias particulares, por ello, no siempre es verdad aquello de "cuanta más visco, mejor". Para saber movernos en cifras, hay que tener en cuenta que:
  • Una densidad baja está en torno a los 18-20 Kg/m3
  • Una densidad media oscila entre los 30-40 Kg/m3
  • Una densidad alta, cuando sobrepasa los 50 Kg/m3.
Si tienes en cuenta todas estas pautas te será mucho más fácil saber qué tipo de almohada o colchón es el que mejor se ajusta a tus necesidades. Ten en cuenta que un buen descanso es fundamental, y piensa que, por ejemplo, durante 10 años o más vas a convivir día tras día con tu nuevo colchón. Por eso creemos que es necesario darte a conocer este tipo de información que puede serte muy útil para ayudar a decantarte por uno u otro producto. ¡Suerte!




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